METAS PERSONALES Y PROFESIONALES COMO EDUCADOR SOCIAL EN LOS SERVICIOS SOCIALES


Hoy en día, cualquier sociedad desarrollada aplica una política de bienestar, en mayor o menor medida. Estas políticas de bienestar se sustentan en los servicios sociales, los cuales ofrecen a los ciudadanos cierta garantía de cubrir sus necesidades básicas, dependiendo de los recursos con los que cuente el Estado.
El problema de esto es que los servicios sociales sean manejados por entidades privadas, como pasa en el caso de Estados Unidos, donde la sanidad está privatizada y actualmente, es un negocio más, en el que quienes tienen dinero pueden acceder a las ventajas de este sistema sanitario, pero a su vez deja desprotegidos a aquellos ciudadanos que no pueden costearse una asistencia sanitaria.
Las políticas sociales deberían sustentarse en los derechos humanos universales, ya que son algo que todos los países reconocen, pero sin embargo no se cumplen todos. Desde mi perspectiva de educadora social, todos los profesionales de este ámbito deberíamos luchar porque esto se cumpla; en cierto modo, tenemos la labor de transmitir esa información al resto de personas. En muchas ocasiones, los derechos de las personas son violados sin que ni siquiera ellas mismas lo sepan, por ello debemos transmitir la importancia que tienen y darle a la gente a conocer sus derechos de vivir con dignidad, libertad, paz, justicia e igualdad. Para ello, debemos partir de la base de que los derechos humanos son esenciales para el completo desarrollo de los individuos, así como de la vida en comunidad; por otro lado, los derechos humanos aseguran la “democracia”. Como educadores, debemos enseñar a las personas a cuestionarse la “justicia”, a que ellos mismos determinen si algo es justo o no, la educación es realmente el pilar fundamental para construir una sociedad basada en la paz y la libertad.
En definitiva, debemos de:
  • Formar a la sociedad.
  • Promover iniciativas en defensa de los Derechos Humanos Universales.
  • Imponer castigos a aquellos que no los cumplen.
Fernández de Sanmamed & López Zaguirre (2012) afirman:
Las funciones que tienen los educadores sociales dentro de los Servicios Sociales son: transmisión, desarrollo y promoción de la cultura; conocimiento, análisis e investigación de los contextos sociales y educativos; generación de redes sociales, contextos, procesos y recursos educativos y sociales; mediación social, cultural y educativa y diseño, implementación y evaluación de programas y proyectos educativos.
Dentro de los servicios sociales, el educador social puede ejercer su labor en muchos ámbitos diferentes, quizás esa sea una de las razones por la cual me gusta tanto mi profesión, son muchas las personas que necesitan acompañamiento en ciertos momentos de su vida, y es muy reconfortante el hecho de saber que estás ayudando a alguien a crecer como persona, que se conozca a sí mismo, lo que realmente quiere, sus valores, es decir, que sea consciente de sus recursos personales.
Pero, por otra parte, el acceso a los servicios sociales no es tan sencillo, en cierto modo por la ausencia de derechos de aquellas personas que se encuentran en riesgo de exclusión, que son justamente con aquellas con las que trabajamos. Otra causa es la economía personal de quien necesita ayuda de los servicios sociales, esta no suele ser buena y lo que provoca es que los recursos a los que puede acceder sean mínimos.
 Los educadores sociales, y en general todos los profesionales de los servicios sociales, deberíamos basar nuestro trabajo en el empowerment o empoderamiento, que es la capacidad de autonomía que genera el sujeto con el que se trabaja, para que pueda resolver sus problemas y tomar decisiones él solo.
Desde mis perspectivas personal y profesional, me gustaría que los educadores sociales trabajásemos y luchásemos por que no se nos viese cómo personas que nos entrometemos en la vida de alguien, sino como personas que ofrecemos acompañamiento a lo largo de un proceso para la mejora de su vida y que al final desapareceremos de su lado.
Por último, luchar contra el intrusismo profesional, ya que en muchas ocasiones, otros profesionales que no están capacitados académicamente, ocupan nuestro puesto laboral, cuando esto no debería ser así puesto que cada profesional se forma para una labor diferente. Es cierto que en ciertos momentos debemos realizar un trabajo en común, pero en muchos otros cada profesional debe realizar un trabajo específico para el que se ha formado, y solo él esta formado para ello. El intrusismo provoca una pérdida de calidad en el servicio que se proporciona.

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